¡Vaya racha llevamos! Estamos en pleno noviembre, con el invierno que ha caido con todo su peso, y me veo escribiendo la entrada correspondiente a principios de septiembre... ¡a esta marcha no recuperamos el retrado en el blog!
Como ya sabéis los de esta zona, el recorrido por el cauce del Turia hasta Ribarroja es un paseíto (unos 40-50 km ida y vuelta) en llano, si exceptuamos algunas pequeñas rampas y los numerosos puentes que nos llevan alternativamente de una ribera a otra del río. Al seguir el lecho del río, el tramo de ida es ligeramente ascendente, y a la vuelta se puede alcanzar un ritmo muy bueno... aunque este sábado no era un buen día para ello.
Yo no sé si sería porque volvíamos de las vacaciones de verano o qué, pero esa mañana, a pesar que que apenas eran las 9:00, el camino estaba a parir de compañeros ciclistas... esto tendría que ser una buena noticia, pero la verdad es que los grupos que se iban formando nos entorpecíamos los unos a los otros, sobre todo porque algunos se empeñaban en adelantar a cualquier precio... Hay que destacar que los matorrales estaban invadiendo los márgenes del camino (lamentable mantenimiento por parte de los responsables, si atendemos también a los socavones y cárcavas que las lluvias van creando y que no se reparan), y esto lleva consigo que el camino se estrecha y se complica cuando nos cruzamos de cara con ciclistas y paseantes. La cuestión es que el tramo de ida resultó algo estresante por la aglomeración... pero lo cierto es que algunas chicas alegraban la vista...
Pero para aglomeración, la del Restaurante Askuas... ¡vaya aforo! Creo que nunca había visto tantos ciclistas juntos... ni en el Circuito de la Serranía...
Eso sí, hay que reconocer que la logística estaba bien resuelta: ya no funcionaba el aparcamiento del solar contiguo, pero un empleado del restaurante se encargaba de organizar los aparcamientos a todo lo largo de la calle... bueno, una imagen vale más que mil palabras...
El almuerzo también muy bien atendido. No encontramos sitio en la terraza, pero en el pequeño comedor pillamos una mesa con vistas al río... muy romántico. No quisimos excedernos, y en vez de "arreglaíto" nos conformamos con unos bocatas, eso sí, bien acompañados de su tapita de pimientos y la correspondiente cerveza helada.
¡Para que decir nada de los chupitos!
El regreso, como digo, bastante rápido, aunque veréis en la foto que en algunos tramos íbamos segando los márgenes con el manillar...
Por lo demás, una mañana muy agradable, que marcaba el regreso del Lupas al BVA, después de varias semanas saliendo solo con la bici, por las tierras de Vera (Almería). Por otra parte, veréis que yo había dejado aparcada la Scott para rodar un poco con la antigua B-Pro, como preparativo del Camino de Santiago (pero esa ya es otra historia...).
Los grandes ausentes: Saba y July, que se perdieron el pedazo de almuerzo y una ruta bastante agradable, sin complicaciones.
Como siempre, el polvo blanquecino de este recorrido obliga a darle un manguerazo a las bicis.
Esto es lo que dió de sí el reencuentro parcial del BVA después de las vacaciones estivales. Esa misma tarde salí con la familia a patinar... y llegó el fatídico esguince de rodilla... Continuará...
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lunes, 18 de noviembre de 2013
viernes, 28 de septiembre de 2012
120707 CAUCE DEL TURIA
La verdad es que ya ni me acuerdo de qué hicimos aquel día... hoy hace ya un par de meses. Supongo que no teníamos tiempo para hacer una etapita de montaña, así que nos decidimos por una vueltecita hasta Ribarroja.
El recorrido es ya muy conocido, pero la novedad del día es que íbamos a almorzar al restaurante Askuas. Puede que sea uno más, pero lo cierto es que este local tiene fama entre los ciclistas de la zona.
Por las fotos, parece que salió el día nubladillo, pero esto es de agradecer en pleno mes de julio, ¿no?
Pues bien, el tema ciclista es lo de menos. Pudimos comprobar que la fama del Askuas es bien merecida. Llegamos ya un poco tarde, o al menos eso nos pareció al ver el parking más bien vacío... De todas formas, las mesas estaban casi al completo, y pudimos comprobar que había 3 o 4 personas atendiendo, por lo que el servicio resultó muy bueno. Nada que objetar al cubito con hielo para la cerveza, y mucho menos al licor helado (botella en mesa).
Los bocatas no estaban mal, pero quizá fue lo más flojo del almuerzo. Hace unas semanas estuvimos por primera vez en este restaurante y lo inauguramos con el "arreglito"... claro, comparado con esto cualquier bocata es una porquería...
En fin, que hubo que hacer de tripas corazón y controlarse con los chupitos, que luego había que conducir. La vuelta la hicimos muy rápida, como es habitual; recuerdo que el jardín del Turia tenía poco tráfico ese día.
Y de regreso a la ciudad, el obligatorio lavado de las bicis (¡dichoso polvillo blanco!). Las fotos, como siempre, en nuestro álbum digital. Ya véis, el recorrido a orillas del Túria tiene un aliciente extra... el Restaurante Askuas. No me acuerdo del precio, pero debió ser el habitual de 5-6 euros. La verdad es que se lo curran, cuidando el detalle (buen servicio, parking de bicis, etc.)... PRUEBEN, COMPAREN, Y SI ENCUENTRAN ALGO MEJOR... nos lo contáis para ir el próximo sábado.
El recorrido es ya muy conocido, pero la novedad del día es que íbamos a almorzar al restaurante Askuas. Puede que sea uno más, pero lo cierto es que este local tiene fama entre los ciclistas de la zona.
Por las fotos, parece que salió el día nubladillo, pero esto es de agradecer en pleno mes de julio, ¿no?
Pues bien, el tema ciclista es lo de menos. Pudimos comprobar que la fama del Askuas es bien merecida. Llegamos ya un poco tarde, o al menos eso nos pareció al ver el parking más bien vacío... De todas formas, las mesas estaban casi al completo, y pudimos comprobar que había 3 o 4 personas atendiendo, por lo que el servicio resultó muy bueno. Nada que objetar al cubito con hielo para la cerveza, y mucho menos al licor helado (botella en mesa).
Los bocatas no estaban mal, pero quizá fue lo más flojo del almuerzo. Hace unas semanas estuvimos por primera vez en este restaurante y lo inauguramos con el "arreglito"... claro, comparado con esto cualquier bocata es una porquería...
En fin, que hubo que hacer de tripas corazón y controlarse con los chupitos, que luego había que conducir. La vuelta la hicimos muy rápida, como es habitual; recuerdo que el jardín del Turia tenía poco tráfico ese día.
Y de regreso a la ciudad, el obligatorio lavado de las bicis (¡dichoso polvillo blanco!). Las fotos, como siempre, en nuestro álbum digital. Ya véis, el recorrido a orillas del Túria tiene un aliciente extra... el Restaurante Askuas. No me acuerdo del precio, pero debió ser el habitual de 5-6 euros. La verdad es que se lo curran, cuidando el detalle (buen servicio, parking de bicis, etc.)... PRUEBEN, COMPAREN, Y SI ENCUENTRAN ALGO MEJOR... nos lo contáis para ir el próximo sábado.
lunes, 9 de abril de 2012
120325 RIBARROJA
El pasado fin de semana, tras las fiestas de Fallas, intentamos una salida más o menos normal... en principio la idea era dar una vuelta por La Vallesa, pero El Lupas prefería algo más conservador, así que finalmente optamos por hacer el parque fluvial del Turia hasta Ribarroja. Todo un clásico para los días en que el tiempo apremia.
No habría mucho que contar sobre esta salida, pero algunas anécdotas hicieron que la mañana se animara, digamos, algo más de lo esperado. Lo más "gracioso" es que este día cambiaban la hora (se adelantaba) así que pasó lo que tenía que pasar... Saba no actualizó la hora y se presentó una horita más tarde en el lugar de encuentro. La espera se hizo más larga aún, ya que yo había dormido apenas un par de horas por que la noche del sábado estuve de boda; en fin, cosas que pasan.
Ya fuera por el cambio horario o por la resaca de las Fallas, encontramos el camino más despejado que lo habitual. A la llegada a Ribarroja quisimos cambiar de bar, y decidimos parar en el Asador Askuas (a pesar de que ya era tarde y estaba a tope). Ya se ha escrito en otros blogs y webs sobre este local, famoso entre los ciclistas de estos lares, pero nosotros aún no lo conocíamos. Pedimos, cómo no, un "arreglito", y disfrutamos de un buen almuerzo para olvidar el mal comienzo del día. Esperemos a la crítica gastronómica de Saba, pero os adelanto que almorzamos de fábula, aunque a un precio más elevado que lo habitual (25 euracos por los tres).
Del regreso, lo más complicado fue dejar de tomar chupitos y subirse a la bici. El resto, sin complicaciones, nos llevó directos al lavadero, para quitar el polvo a las máquinas.
Saba, no te guardo rencor por el retraso, pero después de recibir el premio "Google Earth" por tus cualidades de orientación ya te vale por no cambiar la hora...
Fernández
No habría mucho que contar sobre esta salida, pero algunas anécdotas hicieron que la mañana se animara, digamos, algo más de lo esperado. Lo más "gracioso" es que este día cambiaban la hora (se adelantaba) así que pasó lo que tenía que pasar... Saba no actualizó la hora y se presentó una horita más tarde en el lugar de encuentro. La espera se hizo más larga aún, ya que yo había dormido apenas un par de horas por que la noche del sábado estuve de boda; en fin, cosas que pasan.
Ya fuera por el cambio horario o por la resaca de las Fallas, encontramos el camino más despejado que lo habitual. A la llegada a Ribarroja quisimos cambiar de bar, y decidimos parar en el Asador Askuas (a pesar de que ya era tarde y estaba a tope). Ya se ha escrito en otros blogs y webs sobre este local, famoso entre los ciclistas de estos lares, pero nosotros aún no lo conocíamos. Pedimos, cómo no, un "arreglito", y disfrutamos de un buen almuerzo para olvidar el mal comienzo del día. Esperemos a la crítica gastronómica de Saba, pero os adelanto que almorzamos de fábula, aunque a un precio más elevado que lo habitual (25 euracos por los tres).
Del regreso, lo más complicado fue dejar de tomar chupitos y subirse a la bici. El resto, sin complicaciones, nos llevó directos al lavadero, para quitar el polvo a las máquinas.
Saba, no te guardo rencor por el retraso, pero después de recibir el premio "Google Earth" por tus cualidades de orientación ya te vale por no cambiar la hora...
Fernández
martes, 13 de diciembre de 2011
20111211.- V Memorial Aroca. Titaguas
Por fin llegó la etapa más apreciada por los miembros del Biciclub Verano Azul.
Un día realmente aprovechado. In memoriam.
Emoción es lo que se siente cada año cuando se acude a esta etapa, emoción por los tiempos pasados en estas tierras, emoción por las acampadas disfrutadas, emoción por los compañeros que nos acompañaron por estas tierras, emoción por los baños en estas aguas, emoción por las nocheviejas pasadas, emoción por el bello paisaje nevado, emoción por la de refugios que nos dieron amparo ante la climatología, emoción por las noches disfrutadas en estos bosques, emoción por las estrellas que se pueden observar desde la explanada del Molinillo, emoción por la soledad y el silencio que nos acoge. Emoción por el recuerdo de nuestro compañero.
Partimos a las 07:15 de Valencia, había aún que comprar pan ya que la innovación de este año consistía en cambiar el origen del inicio de la etapa y al finalizar poder nosotros mismos cocinar sabrosas viandas.
Compramos el pan y el desayuno en Chelva y gracias al termo de Café nos pudimos poner a tono para comenzar la etapa. La helada se incorporaba a nuestros huesos sin contemplaciones. La madera de las mesas no era gris como se aprecia en la foto ni la hierba tampoco.
Tras este pequeño aporte calórico comenzamos nuestro deambular. El objetivo era pasar por los refugios y cabañas que aún se mantienen en pie disfrutando del paisaje y certificando el estado de los mismos que tan desamparados se encuentran por la correspondiente Conselleria de la Generalitat Valenciana. Partiendo del conocido Molino Quemado o Molinillo en las inmediaciones de La Caballera nos dirigimos primeramente a supervisar Les Masetes y su área recreativa, cabaña de dos pisos donde almorzamos en año anterior y también se disfruto de una nochevieja nevada, este zona se ha reconvertido a campamento y se le ha puesto una valla en la entrada del camino.
De Les Masetes te dirigías ineludiblemente a buscar Agua Tomás siempre pegados al río Turia, sorpresa la nuestra descubrir que en Agua Tomás había unas personas en su interior con el fuego encendido, dedujimos que se mantenía habitable, pero se plantea la duda de que hacen hay si la Conselleria no te da permisos desde hace años. El siguiente encuentro era con Los Antolines que tantos recuerdos nos trae, su refugio y su desaparecida zona de acampada. El Refugio estaba cerrado pero con los cristales de la ventana rotos, el área recreativa totalmente abandonada.
Antes de comenzar el ascenso final la ruta nos permitía pasar por la cabaña de Los Mangranos cuya fuente tenía el desagüe obturado y encharcaba gran parte del camino, la puerta de la cabaña estaba abierta y su interior estaba ligeramente sucio, pero conservado.
De aquí ya, como último paso, a las Cocinillas otra cabaña como la anterior, pero que ya no conserva agua en la fuente que tiene y que también estaba abierta y un poco más sucia, pero conservada. Aquí si se que se veía la mano de la Conselleria con un cartel, a color y con foto, donde nos informaban que los pinos de las Cocinillas están catalogados como unos de los más altos de la Comunidad Valenciana, mira que bonito, en la foto salía un tío y todo al lado de los pinos, 35m de pino. Para esto si hay dinero.
El hambre removía nuestros estómagos, pero en las Cocinillas no llegaba ni un rayo de sol que nos atemperase y finalmente optamos por ascender un tramo hasta llegar a Los Rubiales, área recreativa de Aras de los Olmos, próxima al puente de Santa Cruz de Moya, divisor con la provincia de Cuenca. En esta zona llegaba el sol, pero también un viento molesto que nos seguía enfriando, nos situamos en unas mesas de un sitio nuevo que le llaman los Arces, creo que es privado. Aquí los miembros del Biciclub pudieron disfrutar del merecido alimento que yo como encargado de nutrición les proporcione. Bocadillo de Jamón de Tuejar, con queso manchego, encurtidos, cerveza y mandarinas de Oliva. Todos ellos productos de excelente calidad que colmaron de satisfacción a los miembros del Biciclub.
Tras este reposo quedaba la epopeya final retorna al la CV-35 para llegar a Aras de los Olmos y tomar la pista que nos bajaría directamente a Les Masetes y convertir la ruta en casi circular.
Este ascenso a la CV-35 es uno de los más asequibles de estas rutas porque una vez en la carretera de Ademuz se hace más llevadera la subida hasta Aras. También fue un acierto por mi parte proponer el descenso de la ruta para el final, en los últimos años el frío que cogías al comenzar bajando los 10 km te lastraba bastante para el resto de la etapa.
Y al final llegó lo bueno, la deseada comida tan necesitada después de pasar tanto frío, este año como habíamos decidido ser autosuficientes nos dispusimos a realizar una torrá muy nutritiva a base básicamente de carne de caballo que como sabéis ya hemos hablado en mas de una ocasión en este blog.
Con motivo de V Memorial Aroca los miembros del Biciclub rindieron homenaje a nuestro querido compañero en el recuerdo con una escultura donde él más hubiese deseado, en La Caballera. Material férrico totalmente biodegradable y acorde con el entorno.
Un día realmente aprovechado. In memoriam.
lunes, 17 de octubre de 2011
111008 RIBARROJA
Esta semana repetimos ruta tranquila, por el cauce del Turia hasta Ribarroja. Poco tenemos ya que comentar de este recorrido, que junto con El Saler es uno de nuestros lugares típicos de paseo, para esos días en que el tiempo o las ganas no dan para rutas más estimulantes.
Por unos instantes se valoró la opción de hacer la subida de La Rodana (*), aunque rápidamente se descartó en favor de un almuerzo versión larga en Ca' Conchín.
Ya con los conceptos claros, hicimos el tramo de ida a un ritmo discreto, sabedores de que teníamos tiempo de sobra para completar la ruta. Pudimos constatar que algunos tramos del paseo están bastante abandonados, con la vegetación que invade el camino y cárcavas provocadas por las lluvias. Por contra, también hay que decir que se está trabajando en añadir algunas vallas en curvas delicadas, así que una de cal y una de arena... Recomiendo una visita rápida a la entrada http://cuarentatresmiles.blogspot.com/2011/06/btt-parque-natural-del-rio-turia.html
donde hay algunos comentarios y fotos al respecto.
A la llegada a Ribarroja pudimos almorzar en el Asador Askuas, preferido por los pedaleantes, pero preferimos pasar de largo en dirección a nuestro bar habitual (Conchín), donde -además de la agradable compañía- siempre almorzamos "de primera". En esta ocasión se nos fue la mano, y además de los tres platos de cacaos, pebrera y olivas, pedimos una ensaladita valenciana... menos mal que no había prisa...
La vuelta transcurrió sin nada que destacar: como siempre hubo que parar a recoger la botella del Lupas, que se cae cada dos por tres, y como siempre recogimos bastante polvo, por lo que decidimos darles un lavado rápido a las máquinas. Desde allí cada mochuelo a su olivo, que la familia estaba esperando.
Ahora estamos ya pensando en el fin de semana siguiente, ya que el Presidente ha organizado una estancia en casa rural por la zona de la Sierra de Espadán. ¡Ya os contaremos!
* Nota del autor: llevamos ya como 3 años diciendo que nos la subimos, pero sigue siendo una cima por conquistar en nuestro bicicclub.
Fernández
martes, 4 de octubre de 2011
111001.- De La Vallesa al Dragón Kahn de Paterna
Esta entrada trata de como pasar una mañana entretenida al lado de casa. Gracias a la anticipación matutina pudimos recorrer los primeros 20 km del cauce del Riu Turia sin apenas trafico. Ya a la altura de la conocida Presa en vez de continuar hacia Riba-Roja nos adentramos en el cada vez más querido Bosque de la Vallesa.
Una vez aquí realizamos el recorrido clásico que por azares del destino solo recuerdo yo, entretenido para realizarlo de vez en cuando, pero no confiándose jamas. Oscar realizó estas practicas en trialera con una máquina de cierto valor histórico y afectivo para el BVA, pero nada practica para estos menesteres. Una vez finalizado no nos podíamos demorar porque debíamos acudir a la nueva zona descubierta el Dragon Khan de Paterna.
Camino de la zona comentada, el hambre hacía mella en el maltrechado cuerpo de nuestro Presidente por lo que aprovechando el paso por el Polígono Fuente del Jarro nos dedicamos a buscar lugar donde avituallar. Siendo famoso poligonero nuestro Presidente, por su actividad laboral, nos dirigió hacia el Restaurante La Taula, que estando sorprendentemente poco ocupado se nos atendió muy amablemente y nos proporcionaron unos excelentes bocadillos, nos pusimos en sus manos como primera toma de contacto y resultó satisfactorio. Si acudimos en más ocasiones ya realizaremos una de las famosas criticas Gastronómicas.
Lo de la nueva zona viene por una conversación que escuche en el ámbito laboral, se le llama Drgon Kahn por los terraplenes, montículos, cerros, parapetos de protección.... Antiguos terrenos del ejército ahora ofrecen un muy buen lugar para la práctica del enduro.
La primera sorpresa fue encontrarnos en el principal cerro de la zona a unos señores practicando la cetrería. Tenían 6 o 7 aves e impresionaba. Desde este cerro se tienen unas vistas privilegiadas de 360º.
Por último aprovechando la capacidad de la maquinaria de nuestro Ex-Presidente Fernandez disfrutamos de una exhibición de descenso, muy honrosa por su parte. La foto no hace honor a la altura y la pendiente. Ya de aquí a casa rápidamente. 52km y prontito en casa.
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