La salida la tomamos en Alcossebre y de hay por la zona interior de la Sierra se va ascendiendo hasta que aparece Peñíscola a lo lejos. Luego te dejas caer y almuerzas en la propia ciudad del Papa Luna que como todos sabéis murió en 1423, a los 96 años en el Castillo de Peñíscola, a donde había mudado la sede papal, en el antiguo castillo de la Orden del Temple.
Paisaje típico mediterráneo, la Sierra de Irta esta situada al norte de Castellón, dentro de los términos municipales de Alcala de Xivert, Sta. Magdalena de Polpis y Peñiscola. Considerada como uno de los Parques Naturales mas fascinantes de la península, esta joya natural y paisajística es la única zona costera que queda libre de edificaciones desde Francia hasta Andalucía.
Castillos templarios, ermitas cristianas, restos de un poblado morisco ya desaparecido, increíbles acantilados que se abren frente al mar, playas de arena, campos de dunas... Es el Parque Natural de la Sierra de Irta.
La vuelta se realiza pegado a la mar de manera muy llevadera y con vistas excepcionales. La verdad sorprende y contrasta la belleza de este tramo que como ya citamos está ausente de edificaciones.
El tiempo nos vino justito y acabamos en casa a las cuatro de la tarde con la habitual preocupación de nuestras queridas esposas.
Lamentable el almuerzo en Peñíscola, no me fije ni en el nombre del local, que falta de interés en los establecimientos túristicos de nuestra querida Comunitat.
