miércoles, 2 de enero de 2013

121229 SANTO ESPÍRITU

Ahora sí, estamos en la última salida del 2013. Este año se nos acaba y hemos querido despedirlo con algo más que un paseo.

A propuesta de los compañeros, nos hemos hecho la conocida ruta hasta Santo Espíritu, que combina asfalto con algo de pistas de montaña. Una buena manera de hacer algo de fondo, con un final que siempre compensa por el bonito entorno de este monasterio.
A espera de otras conocidad rutas por la Calderona, hemos querido hacer algo asequible, ya que nos acompañaban Julián y Ester, y no sabíamos cómo iban a responder en estas rampas finales. Hay que decir que no han tenido ningún problema, y supongo que han disfrutado como el que más, a pesar del frío.
Julián estrenaba bici (una flamante Lapierre), mientras Ester (que es más de bici de carretera) se ha conformado con la antigua bici de Saba, que en su época ya presumía de cuadro de aluminio, y por la que no pasan los años.
De la ruta hay poco que destacar, ya que se trata de un recorrido muy sencillo. Eso sí, quisimos darnos un homenaje y nada mejor que un almuerzo en Casa Aurelio. Lástima que aún no daba el sol en la terracita, pero dentro del local estuvimos muy cómodos. Un bar de referencia para almuerzos ciclistas, ya que es espacioso y las bicis se controlan bien.
Hubo tiempo para las copas y hasta polvorones (detalle de la casa), a la vez que cerrábamos las cuentas del año en curso, como preparativo previo al cambio de presidencia.
El regreso, en una mañana soleada y con ligero viento, lo hizo cada cual a su ritmo, ya que algunos tenían prisas por llegar a casa. Nada más que añadir a esta agradable excursión; las fotos, como siempre, en nuestro álbum online.
Como Presidente me alegro de haber estado tan bien acompañado durante todo este año, y especialmente en esta última etapa. A Julián le animo a acompañarnos con más frecuencia (hay mucha Calderona por conocer) y a Ester... pues que cambie la bici de carretera por una con tacos, que lo va a pasar muy bien con nosotros.
Un saludo y os deseo lo mejor para el 2013. Fernández.

121215 CUMBRES DE CALICANTO

Con el fin de año a unos días vista, en el BVA solemos dedicar un sábado a recorrer la ciudad en una etapa simbólica, visitando monumentos y lugares pintorescos de la capital. En un dia así, lo de menos es el recorrido, ya que lo importante es el almuerzo de despedida del año.
Sin embargo, en esta ocasión -como Presidente- he propuesto algo distinto, ya que el año (y más concretamente los últimos meses) han sido algo flojos y me ha parecido mejor idea aprovechar el estupendo día para hacer una rutita novedosa.
La propuesta era relativamente simple, un recorrido hasta las antenas de Calicanto, pero con alguna que otra novedad. La gracia estribaba en llegar hasta la urbanización por un camino distinto al habitual del poligono industrial de Mas del Jutge, y almorzar en el restaurante La Curra, local típico de la zona.
En esta sencilla propuesta nos acompañó Julián, que lleva camino en convertirse en habitual del BVA.
Sin entrar en mucho detalle, he de reconocer que las cosas salieron bastante distintas a lo esperado. Por una parte, hubo algún error en el recorrido de la variante que queríamos probar, y por otro lado un pertinaz viento en contra nos acompañó durante la ida, lo que hizo que Saba perdiera todo el interés en subir hasta las antenas, y que se descolgara con idea de dirigirse directamente al bar. Los demás decidimos seguir, por no desperdiciar una mañana tan soleada.
Sin embargo, Julián cayó a mitad de la subida por asfalto... aún se le indigestan las subidas. Una lástima, porque el descenso por tierra vale la pena el esfuerzo de llegar hasta arriba. Así las cosas, decidimos dar la vuelta y sumarnos a Saba de camino a La Curra. Llegamos en unos minutos, en ligera cuesta abajo y con viento a favor, y ahí estábamos aparcando las bicis en un almacén del local.
El esperado almuerzo defraudó bastante, ya que apenas se puede elegir el bocata (longanizas, tortilla, carne y tomate se pueden combinar al gusto), y el ambiente del local es bastante simple. Se hace cola en un pasillo junto a las parrillas, al más puro estilo de rancho militar, lo cual al menos tiene el encanto de lo cutre. Una vez tienes bocata en mano, pasas a algo parecido a una nave, abarrotado de mesas pero sin estilo definido. Ahí te atienden para llevarte la bebida, olivas y cacaos, pero el camarero está más bien desaparecido si necesitas algo. El bocata es bastante discreto, con un pan más que simplón. Café y copa son lo habitual, y también el precio, pero ya digo que el conjunto no convence. Lo único que yo destacaría es que puedes aparcar las bicis a buen recaudo.
Después del ascenso fallido y del paupérrimo almuerzo, toca volver a casa para aprovechar el resto de la mañana. El grupo se partió en dos, ya que el Lupas tenía prisa por volver. Al parecer, Saba y él tuvieron un pequeño accidente con otro ciclista... cosas del carril bici... En fin, una etapa que yo consideraría un fiasco, ya que mejor hubiéramos dedicado la mañana a la tradicional ruta por la ciudad.
Las fotos quedaron sosas y con poca calidad, pero quedan para el recuerdo en nuestro álbum online. Fernández

viernes, 28 de diciembre de 2012

121208.- VI Memorial Jose Antonio Aroca

Que decir, no caben las palabras, solamente existen sentimientos en esta etapa. Tantos recuerdos se agolpan en este día que el agotamiento no es ya físico sino emocional.


Optamos en repetir el trazado del año anterior ya que fue de los más exitosos que hemos realizado. Concluyendo con la repetición de la torrá para comer.


El día resulto excepcional comenzamos a 5ºC, no se puede decir lo mismo de los últimos años, 10º menos y escarcha por todos los lados. 


 El recorrido consistía en partir del Molino Quemado (Titaguas) y adentrarnos remontando el río Turia hasta el puente de Santa Cruz de Moya y de ahí volver a Aras de los Olmos y dejarnos caer en extraordinario descenso de nuevo al Molino.


Por ahora se mantienen en pie algunos de los refugios que tanto hemos usado en esta zona en nuestra juventud, pero resulta una pena que la administración se haya empeñado en echarlos a perder, incluso han demolido algunos como es el caso de los Zagra.


Visitamos todos los refugios que conocemos La Caballera, Les Masetes, Agua Tomás, Los Mangranos y salida del río por Los Rubiales.


La vuelta a Aras de los Olmos se realiza por la carretera nacional y se hace pesada menos mal que el día acompañaba.


El descenso desde Aras de los Olmos de vuelta al Molino Quemado es directo y vertiginoso pudiéndose alcanzar la velocidad que se desee.


La comida excepcional en todos los sentidos, sopa de ajo de primero, selección de carnes asadas, clemenvillas de postre y licores variados. Un éxito.


La intención del Biciclub Verano Azul ha sido popularizar esta etapa para todos nuestros seguidores la consideramos la más importante del año siendo el éxito conseguido dispar ya que la época del año, la lejanía de Valencia y las condiciones climatológicas no acompañan, pero nosotros la disfrutamos al máximo. Os animanos a que os apuntéis en las ediciones venideras todos seréis bien recibidos.


P.D.: El Biciclub Verano Azul está en condiciones de informar a sus seguidores que la competición llega a estos parajes ya que el circuito Serranía BTT incorpora Titaguas a su competición en 2013, seguro que resulta una de las etapas más atractivas del circuito. La participación en esta prueba será uno de los objetivos del Biciclub para el año que viene.

jueves, 6 de diciembre de 2012

121201 BENAGUACIL-CALDERONA

Cuando acepté el cargo de Presidente ya sabía que se trataba de un reto importante. No se trata solo de subirse a la bici, sino de encontrar nuevos retos que nos muevan a superarnos semana tras semana. No importa lo desconocido, no importa a quién nos unamos en el esfuerzo, ni el lugar a donde haya que llegar para conseguirlo... Esa ha sido mi máxima durante toda esta temporada que ahora llega a su fin. No sé qué opinión tendrán de mí los compañeros del BVA, pero lo cierto es que mi empeño quizá haya dado su fruto en esta ruta bicicletera del pasado sábado. Nunca antes habíamos logrado este objetivo, pero ahora por fin podremos decir orgullosos que nos hemos pegado un pedazo de almuerzo a base de guisado de jabalí y de ciervo. La foto que sigue nos emocionará a todos. Esta foto resume nuestro sentir, y, a pesar de la ausencia del Lupas, permanecerá en nuestro recuerdo por siempre.

Sobran las explicaciones de la etapa. El resto de las fotos, como siempre, en nuestro álbum online. Un saludo, Fernández

121124 PASEÍTO

¡¡AH!! por fin un fin de semana soleado, con estupendas posibilidades de hacer una preciosa ruta de montaña. El Lupas se descolgó por tener un examen cual quinceañero.


Saba, siempre optimista en nuestras posibilidades físicas, propuso acercarnos a la Calderona, en bici por el carril de la antigua "via xurra". ¿Por qué no?, un buen tramo llaneando para cojer un poco de forma, y luego un recorrido por las bonitas pistas de la Calderona. Del almuerzo tenía peores expectativas, ya que el Bar Mediterráneo cada vez me gusta menos (ver entradas anteriores).


En fin, un oportunidad para redimir nuestro bajo rendimiento de las últimas semanas. Pues allá íbamos, pedaleando y charlando por el tranquilo carril bici (luego se pone más complicado, con perros, jubilados, separados...). Y de repente, Saba que se para y comienza a maldecir. No fue necesario intercambiar palabras, como si de dos adolescentes enamorados se tratara, enseguida supe lo que pasaba por su mente... la cubierta había reventado.


Tenía que pasar, tarde o temprano, y el remiendo acabó cediendo. Véase en la foto adjunta el remedio que nos puede salvar en caso de rajar la cubierta, pero que Saba mantuvo durante meses hasta este fatídico sábado.


En fin, otro apaño nos permitió volver sin mayores problemas (un cartón por dentro de la cubierta, para tapar la raja). Quizá nos hubiera permitido incluso completar la ruta prevista, pero decidimos volver para Valencia, con la mente puesta en un almuerzo en la "Bodega Fila". A los conocedores de este local, no hay nada que tengamos que explicar; a los que no lo conocéis os emplazo a una crítica gastronómica que Saba hará en breve. La casualidad quiso que el Lupas estuviera por la zona esperando para hacer su examen, por lo que se acercó para compartir con nosotros un almuerzo tipo fast food, pero a la española. Gracias a que acababa de extrenar su flamante moto, pudo acercarse en un plis-plas y volver a tiempo para el examen...


En fin, un fiasco bicicletero pero un almuerzo redondo. Ya nos arrepentiremos cuando lleguemos al Memorial Aroca sin fondo...


Las fotos del bonito en aceite, del jamón y de la morcilla choricera (riquísima) están, como siempre, en nuestro álbum online. Un saludo, Fernández

martes, 27 de noviembre de 2012

121103 PARQUE FLUVIAL RIO TURIA


Seguimos con lluvias día si y día no, así que no hay ambiente para organizar una ruta de montaña. Pero hay que animarse y salir, porque este otoño se presenta lluvioso...


Así las cosas, decidimos darnos una vuelta por el Parque Fluvial, tanto por hacer una ruta sencilla como por ver echar un vistazo a los estragos que haya podido causar el aguacero de los pasado días. Un paseo ya conocido, pero que en estas fechas tiene algunos alicientes: verde hierba por doquier, caminos sin polvo, ni rastro de insectos... y esta vez una novedad extra: nos acompaña Julian, que quiere hacerse alguna rutita sin la familia, a ver qué tal..


Pues nada mejor que una rutita llana como esta, con almuerzo en Ribarroja y de vuelta en casa a media mañana. Y los planes se cumplieron sin grandes sorpresas. Pudimos comprobar que los caminos tenían algún tramo algo deteriorado, pero nada importante.


Almuerzo en el Bar Conchin, que lo teníamos un poco abandonado; como siempre, bocatas bastante aceptables, con sus olivitas y cacaos (tendríamos que haber pedido ví en llimonà, más acorde a la temperatura del día), y todo a buen precio. Nos sorprendió ver, ya de vuelta, que el Asador Askuas tenía también bastante clientela, a pesar del ceniciento día.


A la salida del bar ya nos caía un molesto sirimiri, pero había que animarse a volver. Al final, no fue para tanto y aguantó sin llover apenas. El regreso se hizo a buen ritmo, por el ligero descenso y la ausencia de paseantes.


Como he dicho, encontramos algún efecto de las lluvias en los caminos, pero el río apenas tenía restos de cañas o troncos. Esperamos que a la llegada de la primavera los caminos estén otra vez en buenas condiciones.


Poco después de las 12 estábamos de vuelta en la capital, con nuestra dosis semanal de aire libre.


Le dimos el lavado de rigor a las bicis (excepto Julián, que al parecer no quiere lavarla a ver si así parece más vieja y la cambia antes...) Hasta otra... Fernández

121111 PUERTO DE SILLA

Nunca llueve a gusto de todos, y menos a gusto de los ciclistas, pero si hay que salir, se sale...


Y así, este fin de semana hemos tenido asistencia en pleno de todos los miembros, incluso Óscar se ha apuntado a la subida a Calicanto (a pesar de que no le gustan los descensos por caminos.


La mañana estaba bien fea, e iba empeorando ya desde los primeros kilómetros; tanto fue así que cruzando el Turia ya veíamos la cortina de lluvia sobre las Cumbres de Calicanto... Ni que decir tiene que decidimos todos a una girar 90º a la izquierda y dirigirnos hacia la zona de la Albufera, donde se veía algo de cielo despejado.


Para no complicarnos la vida con zonas embarradas, elegimos llegarnos hasta Alcácer por el carril bici, que tiene unas vistas agradables y un rodar rapidito. Tan rápido que hubo que hacer algunos kilometrillos más antes de pensar en el almuerzo: la improvisación nos llevó hasta el puerto de Silla.


Como véis, la lluvia nos estaba respetando, y compensaba la sencillez del recorrido con unas vistas estupendas.


Hubo que hacer un buen tramo por la autovía, hasta poder salir a la altura de Massanassa, ya sabéis... en la puerta de la cooperativa, donde se ponen las señoritas de la vida


Desde allí, ya directos hasta... ¿alguien lo adivina?, cómo no, hasta el Centro Cultural Castellar-Oliveral, para pedirnos unos buenos bocatas de... ¿alguien lo adivina?... ¡pues no!, nada de bocatas de carne de caballo. Esta vez nos hubiera gustado probar el de pulpo, pero a esas horas ni pulpo, ni puntilla. Pues nada, unos entrepanes de carne de caballo. Para Saba -cliente honorífico y amante de almuerzos pantragruélicos- dispusieron bocata y medio...


Para redondear la mañana entre amiguetes, varias copitas (varias copitas para cada uno, quiero decir) y de vuelta para casa... pero ¡ahora sí que llovía en serio!. O bien nos quedábamos tomando pacharanes o bien nos animábamos a pedalear bajo la lluvia y el vientecillo... mas saludable la segunda opción, así que nos pusimos en marcha bajo ese aguacero, por lo que a los pocos minutos ya estábamos empapados.


Y así acabó la mañana: otro fin de semana lluvioso, y ya llevamos unos pocos seguidos. Ya vendrán tiempos mejores, nunca mejor dicho...


Las fotos, como siempre, en nuestro álbum online, aunque esta vez hubo que hacerlas con el teléfono móvil y no son muy buenas. Un saludo, Fernández