jueves, 11 de octubre de 2012
120826 BETXÍ
Seguimos veraneando por Canet, y seguimos con gusanillo de salir a pedalear, a pesar del calor. Esta vez, ante la imposibilidad de reunirnos, me he decido a salir solo: algo sencillo, pero buscando siempre zonas de montaña. He elegido Betxí por estar cerca, para no perder mucho tiempo con el coche y poder llegar a tiempo para el bañito en la playa y el aperitivo.
Tomé la ruta de http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2685740, y me ha parecido interesante... pero para hacerla una sola vez. La ida me ha resultado bastante entretenida, por la variedad del terreno y por las zonas de arbolado, pero la vuelta me ha parecido más bien sosa, ya que se repiten los tramos de camino pedregoso entre algarrobos, y la tediosa llegada a Betxí, por asfalto.
Como digo, algunos tramos son bastante bonitos, pero lo mejor ha sido la subida por pista en excelente estado en el enlace Artana-Eslida (en dirección de ida). La pista es tan buena que se podría recorrer en monopatín.
Como decía, el regreso se hace más monótono, ya que algunos tramos se superponen. Si acaso algunas simpáticas cosillas alegran el camino (como el enorme aguacate, que confundí con una higuera, pero que estaba repleto de frutos). También los pollos o las pilas de corcho me permitieron hacer algunas fotos curiosas.
Por contra, las abundantes higueras me dejaron con las ganas de probar los higos... ni uno para echarse a la boca... Lo que me sorprendió fueron los tramos de bosquete que con su sombra hacían la ruta más llevadera.
Bueno, como digo es un recorrido para hacer una vez "i prou". Supongo que por la zona habrá tramos más interesantes. Por cierto, que me quedé con las ganas de lavar la bici en Betxí, así que cogí el coche y rápidamente de vuelta a Canet, donde pude darle un manguerazo y tomarme la cerveza helada a pié de piscina (no hay mejor manera de terminar una ruta).
Os dejo el track en nuestra página de siempre http://www.bikemap.net/route/1873548, y algunas fotillos en nuestro álbum online. Fernández
120804 CHÓVAR
Agosto es tradicionalmente un mes de descanso en nuestro biciclub... ¡¡qué coño!! yo creo que para todas las peñas... pero también es una época en que yo acostumbro a recorrer zonas de Castellón. Hay que aprovechar que pasamos unos días en el apartamento, en Canet d'en Berenguer, para acercarse un poco a la Sierra de Espadán.
Esta vez pudimos ponernos de acuerdo y Saba se acercó para compartir una ruta por Chóvar, ruta que ya conocía yo de años anteriores.
La ruta es bien sencilla, pero pasamos una buena mañana, disfrutando de la variedad de los tramos. Desde Vall d'Uxó hasta pasado Almedíjar tenemos asfalto, siempre en ligero ascenso. Luego se toma un desvío por tierra, que después de una fuerte subida se convierte en una bonita trialera hasta llegar a Chóvar. El regreso, después del almuerzo en el bar ciclista local, decidimos hacerlo por asfalto, para que la mañana no se complicara.
Hay que decir que, a pesar de las estupendas vistas, Saba se quejó bastante en la trialera. Lo cierto es que es un tramo complicado por los bolos de piedra que dificultan mucho el pedaleo; es inevitable echar pié a tierra en varios puntos. Sin embargo, si bajas el sillín puedes afrontar mejor estas zonas y disfrutar del descenso. Lo del pinchazo fue pura casualidad: la verdad es que pegué un buen llantazo y hay que agradecer que la llanta no se quedara marcada...
Bueno, el bar estuvo bastante bien: ambiente ciclista, cacaos, carajillo con miel... (ver el bonito bodegón con casco y café). Saba pudo saludar a algún compañero de trabajo, de esos que hacen un porrón de kilómetros por carretera... ya vemos que no somos los únicos en animarnos a salir en agosto.
En fin, una ruta sencilla para disfrutar de la zona (para los "escaladores" hay otros tramos más cañeros y con preciosas vistas de los famosos alcornocales). Saba no disfrutó demasiado, pero son cosas de la Cube, que no termina de andar fina en las trialeras (no sabría decir si es por la geometría o por las cubiertas).
¿Alguien puede explicarnos para qué tanto velocímetro? Este engendro estaba aparcado a la entrada del bar. Como siempre, podéis ver las fotos en nuestro álbum online. Fernández
Esta vez pudimos ponernos de acuerdo y Saba se acercó para compartir una ruta por Chóvar, ruta que ya conocía yo de años anteriores.
La ruta es bien sencilla, pero pasamos una buena mañana, disfrutando de la variedad de los tramos. Desde Vall d'Uxó hasta pasado Almedíjar tenemos asfalto, siempre en ligero ascenso. Luego se toma un desvío por tierra, que después de una fuerte subida se convierte en una bonita trialera hasta llegar a Chóvar. El regreso, después del almuerzo en el bar ciclista local, decidimos hacerlo por asfalto, para que la mañana no se complicara.
Hay que decir que, a pesar de las estupendas vistas, Saba se quejó bastante en la trialera. Lo cierto es que es un tramo complicado por los bolos de piedra que dificultan mucho el pedaleo; es inevitable echar pié a tierra en varios puntos. Sin embargo, si bajas el sillín puedes afrontar mejor estas zonas y disfrutar del descenso. Lo del pinchazo fue pura casualidad: la verdad es que pegué un buen llantazo y hay que agradecer que la llanta no se quedara marcada...
Bueno, el bar estuvo bastante bien: ambiente ciclista, cacaos, carajillo con miel... (ver el bonito bodegón con casco y café). Saba pudo saludar a algún compañero de trabajo, de esos que hacen un porrón de kilómetros por carretera... ya vemos que no somos los únicos en animarnos a salir en agosto.
¿Alguien puede explicarnos para qué tanto velocímetro? Este engendro estaba aparcado a la entrada del bar. Como siempre, podéis ver las fotos en nuestro álbum online. Fernández
sábado, 29 de septiembre de 2012
120728 REBALSADORS
Final de julio, ya estamos pensando en las vacaciones, así que empieza a ser difícil quedar todos juntos para hacer una ruta que valga la pena. El Lupas ya lo ha dicho bien claro... "cuelgo la bici hasta después del verano"... Bueno, el resto del BVA queríamos hacernos la última antes de cambiar la ciudad por la playa: en agosto sería ya muy complicado poder quedar con la bici.
Así que Saba, montaraz y amante de la Calderona, propuso la subida a Rebalsadors; no lo pensamos dos veces y nos fuimos derechitos al parking que ya todos conocéis. Llegamos sobre las 9, buena hora para no haber madrugado demasiado. Como es habitual, el aparcamiento estaba lleno, pero aún se veían algunos grupos que iniciaban la ruta (y que nos iban adelantanto, como también es habitual...).
La subida es continua, pero la hicimos de buen rollito, ya que incluso hacía un ligero frescor a pesar de la mañana soleada. Paradita rápida en la Font del Poll, charla con algunos caminantes y a seguir hasta el mirador.
Las vistas, como siempre, impresionantes -aunque una ligera calima nos fastidiaba un poco el horizonte- y disfrutamos de un almuerzo tranquilo. El descenso lo hicimos por el mismo sitio, para variar un poco, pero no me gustó demasiado, ya que hay mucha piedra suelta y se hace un poco molesto (además de peligroso); yo prefiero bajar por Porta Celi, aunque se haga más corto.
La mañana no se dió mal, total son unos 30 km, así que nos dió tiempo de tomarnos unas bravas en el Noguera. No es que este bar sea de interés para los ciclistas (está ya dentro de la ciudad), pero no quiero dejar pasar la ocasión de criticar la lentitud del servicio: apenas tenían 3 mesitas en la terraza, pero las bravas se hicieron esperar 20 minutos... yo ya estaba a punto de levantarme y largarme, menudos incompetentes.
En fin, quedémonos con lo bueno, esa sensación de pedalear por el alto de Rebalsadors lo compensa todo. Encontraréis algunas fotos en nuestro álbum online. El track, como siempre, en
viernes, 28 de septiembre de 2012
120707 CAUCE DEL TURIA
La verdad es que ya ni me acuerdo de qué hicimos aquel día... hoy hace ya un par de meses. Supongo que no teníamos tiempo para hacer una etapita de montaña, así que nos decidimos por una vueltecita hasta Ribarroja.
El recorrido es ya muy conocido, pero la novedad del día es que íbamos a almorzar al restaurante Askuas. Puede que sea uno más, pero lo cierto es que este local tiene fama entre los ciclistas de la zona.
Por las fotos, parece que salió el día nubladillo, pero esto es de agradecer en pleno mes de julio, ¿no?
Pues bien, el tema ciclista es lo de menos. Pudimos comprobar que la fama del Askuas es bien merecida. Llegamos ya un poco tarde, o al menos eso nos pareció al ver el parking más bien vacío... De todas formas, las mesas estaban casi al completo, y pudimos comprobar que había 3 o 4 personas atendiendo, por lo que el servicio resultó muy bueno. Nada que objetar al cubito con hielo para la cerveza, y mucho menos al licor helado (botella en mesa).
Los bocatas no estaban mal, pero quizá fue lo más flojo del almuerzo. Hace unas semanas estuvimos por primera vez en este restaurante y lo inauguramos con el "arreglito"... claro, comparado con esto cualquier bocata es una porquería...
En fin, que hubo que hacer de tripas corazón y controlarse con los chupitos, que luego había que conducir. La vuelta la hicimos muy rápida, como es habitual; recuerdo que el jardín del Turia tenía poco tráfico ese día.
Y de regreso a la ciudad, el obligatorio lavado de las bicis (¡dichoso polvillo blanco!). Las fotos, como siempre, en nuestro álbum digital. Ya véis, el recorrido a orillas del Túria tiene un aliciente extra... el Restaurante Askuas. No me acuerdo del precio, pero debió ser el habitual de 5-6 euros. La verdad es que se lo curran, cuidando el detalle (buen servicio, parking de bicis, etc.)... PRUEBEN, COMPAREN, Y SI ENCUENTRAN ALGO MEJOR... nos lo contáis para ir el próximo sábado.
El recorrido es ya muy conocido, pero la novedad del día es que íbamos a almorzar al restaurante Askuas. Puede que sea uno más, pero lo cierto es que este local tiene fama entre los ciclistas de la zona.
Por las fotos, parece que salió el día nubladillo, pero esto es de agradecer en pleno mes de julio, ¿no?
Pues bien, el tema ciclista es lo de menos. Pudimos comprobar que la fama del Askuas es bien merecida. Llegamos ya un poco tarde, o al menos eso nos pareció al ver el parking más bien vacío... De todas formas, las mesas estaban casi al completo, y pudimos comprobar que había 3 o 4 personas atendiendo, por lo que el servicio resultó muy bueno. Nada que objetar al cubito con hielo para la cerveza, y mucho menos al licor helado (botella en mesa).
Los bocatas no estaban mal, pero quizá fue lo más flojo del almuerzo. Hace unas semanas estuvimos por primera vez en este restaurante y lo inauguramos con el "arreglito"... claro, comparado con esto cualquier bocata es una porquería...
En fin, que hubo que hacer de tripas corazón y controlarse con los chupitos, que luego había que conducir. La vuelta la hicimos muy rápida, como es habitual; recuerdo que el jardín del Turia tenía poco tráfico ese día.
Y de regreso a la ciudad, el obligatorio lavado de las bicis (¡dichoso polvillo blanco!). Las fotos, como siempre, en nuestro álbum digital. Ya véis, el recorrido a orillas del Túria tiene un aliciente extra... el Restaurante Askuas. No me acuerdo del precio, pero debió ser el habitual de 5-6 euros. La verdad es que se lo curran, cuidando el detalle (buen servicio, parking de bicis, etc.)... PRUEBEN, COMPAREN, Y SI ENCUENTRAN ALGO MEJOR... nos lo contáis para ir el próximo sábado.
martes, 31 de julio de 2012
Antenas de Montepicayo
Bueno, hace ya algunas semanas que no me paso por el blog para compartir fotos y rutas... tampoco es que hayamos hecho grandes cosas, pero siempre apetece compartirlo con amiguetes y navegantes en general.
Por motivos de trabajo he tenido que viajar al extranjero, así que tengo buena excusa por tanto retraso en subir los comentarios...
A mediados de junio, ya con cierto calor, nos animamos ha hacer una ruta rodadora, la que nos lleva por la antigua via Xurra hasta las Antenas de Montepicayo. Ya sabéis, llaneando hasta Puzol y luego una buena dosis de montaña concentrada en una única rampa, la que nos lleva hasta las antenas.
El carril bici, como siempre, muy entretenido. Ya sabéis que estos carriles entre poblaciones suelen estar muy concurridos por gente mayor, perritos de paseo, corredores... en fin, que hay que ir sorteando obstáculos. De todas formas en el BVA somos bastante empáticos; entendemos que hay que compartir el espacio, aunque siempre nos gustaría que la gente fuera cogiendo un poco de educación con este tema.
En cuanto a la subida a las antenas, el terreno parecía un poco más arreglado, pero es una subida larga y a Saba se le atragantó un poco: tanto que se paró unos metros antes de la cima. Mientras tanto, el Lupas y yo nos peleábamos allá arriba con las pastillas de freno, lijándolas con piedra de rodeno para quitarles ese chirrido infernal...
El descenso se hace rápido hasta Puzol. Al llegar al Bar Mediterráneo nos salieron con que ¡¡no tenían pan ni nadie en la cocina!!. La verdad es que en este local siempre tenemos algún problemilla, pero seguimos frecuentándolo porque tiene bastante solera. Esta vez nos acercamos a la Casa Aurelio, un par de manzanas más allá, donde nos atendieron bastante bien (no hacen medios bocatas en fin de semana) y la compañía -véase la foto- resultó muy grata.
El regreso, ya con el sol en alto, se hizo más llevadero que lo que esperábamos. Llegamos a Valencia satisfechos, y nos encontramos con una sorpresa donde antes estaba el flamante pino y donde ahora solo quedaba el tocón. Si alguien tiene información sobre esta obra de arte, que la comparta con nosotros.
Como siempre, algunas fotos en nuestro álbum online. Fernández
Por motivos de trabajo he tenido que viajar al extranjero, así que tengo buena excusa por tanto retraso en subir los comentarios...
A mediados de junio, ya con cierto calor, nos animamos ha hacer una ruta rodadora, la que nos lleva por la antigua via Xurra hasta las Antenas de Montepicayo. Ya sabéis, llaneando hasta Puzol y luego una buena dosis de montaña concentrada en una única rampa, la que nos lleva hasta las antenas.
El carril bici, como siempre, muy entretenido. Ya sabéis que estos carriles entre poblaciones suelen estar muy concurridos por gente mayor, perritos de paseo, corredores... en fin, que hay que ir sorteando obstáculos. De todas formas en el BVA somos bastante empáticos; entendemos que hay que compartir el espacio, aunque siempre nos gustaría que la gente fuera cogiendo un poco de educación con este tema.
En cuanto a la subida a las antenas, el terreno parecía un poco más arreglado, pero es una subida larga y a Saba se le atragantó un poco: tanto que se paró unos metros antes de la cima. Mientras tanto, el Lupas y yo nos peleábamos allá arriba con las pastillas de freno, lijándolas con piedra de rodeno para quitarles ese chirrido infernal...
El descenso se hace rápido hasta Puzol. Al llegar al Bar Mediterráneo nos salieron con que ¡¡no tenían pan ni nadie en la cocina!!. La verdad es que en este local siempre tenemos algún problemilla, pero seguimos frecuentándolo porque tiene bastante solera. Esta vez nos acercamos a la Casa Aurelio, un par de manzanas más allá, donde nos atendieron bastante bien (no hacen medios bocatas en fin de semana) y la compañía -véase la foto- resultó muy grata.
El regreso, ya con el sol en alto, se hizo más llevadero que lo que esperábamos. Llegamos a Valencia satisfechos, y nos encontramos con una sorpresa donde antes estaba el flamante pino y donde ahora solo quedaba el tocón. Si alguien tiene información sobre esta obra de arte, que la comparta con nosotros.
Como siempre, algunas fotos en nuestro álbum online. Fernández
lunes, 11 de junio de 2012
CENTRO CULTURAL CASTELLAR-OLIVERAL
Ante la polémica que han despertado las fotos del almuerzo en el Centro Cultural Castellar-Oliveral, como Presidente del BVA me veo en la obligación de dar una explicación...

En efecto, el bocadillo que aparece en la foto es auténtico. No quiere decir esto que sea este el tamaño estándar, no nos vayamos a llamar a engaño. Nosotros queremos pensar que trátase de un bocadillo especial que nos sirven a nosotros, por nuestra fidelidad al local. Sin embargo, intentaremos ponernos en contacto con el regente del local para que nos aclare la situación.
En todo caso, el local es muy recomendable si te encuentras por los alrededores de la Albufera.
El Presidente

En efecto, el bocadillo que aparece en la foto es auténtico. No quiere decir esto que sea este el tamaño estándar, no nos vayamos a llamar a engaño. Nosotros queremos pensar que trátase de un bocadillo especial que nos sirven a nosotros, por nuestra fidelidad al local. Sin embargo, intentaremos ponernos en contacto con el regente del local para que nos aclare la situación.
En todo caso, el local es muy recomendable si te encuentras por los alrededores de la Albufera.
El Presidente
120609 HIGUERUELAS
Fotomontaje basado en el cartel original, anunciador de la prueba
Después de algunas semanas sin grandes emociones (excepción hecha de La Calderona, que siempre nos recompensa con bonitos rincones), este pasado sábado hemos vuelto a coger el coche para hacer una ruta largo tiempo acariciada.
El domingo se celebraba la XV MARCHA BTT HIGUERUELAS. Nosotros quisimos participar a nuestro modo, haciendo el mismo recorrido pero el día anterior. Apenas si nos cruzamos con algún ciclista, algo que nos sorprendió un poco…
Esta ruta ha tenido para nosotros múltiples significados. Por una parte, Saba siempre ha anhelado hacer alguna de las rutas del circuito de la Serranía –no es casualidad, ya que parte de su familia es de esta zona-. Por otro lado, a mí siempre me gusta recorrer rutas con este perfil exigente, con casi 1200 m acumulados. Además, descubrimos unas bonitas vistas durante el ascenso y una vez nos encontramos en la zona de los aerogeneradores. Lástima que el Lupas, por agotamiento laboral, no ha podido acompañarnos.
Entrando en detalles, os diré que el perfil de la ruta impresiona, con ese primer ascenso hasta el parque eólico. Sin embargo, la subida se nos hizo muy llevadera, por las pistas en buen estado y por el bonito entorno (pinos, cortados de rocas, los generadores señoreando en la cima…). Una vez arriba apetece tomárselo con calma, para disfrutar del paisaje y de la paz reinante.
En el descenso hay un “cambio de tercio”. Ya nos lo habían avisado, pero no nos podíamos imaginar aún lo que íbamos a disfrutar… Se trata de un largo descenso (unos 6 km) por la “senda del cartero”, unos caminos estrechos pero bien delineados, por el bosque de pino y carrasca, en un divertido recorrido bastante técnico y sin zonas peligrosas. Os dejo unos enlaces a los vídeos que han colgado los chicos del BTT Chulilla…
Al llegar abajo se cruza el pueblo y se busca el segundo bucle, menos impresionante pero con recorrido entre pinos y algunas cortas trialeras muy agradables. De fondo, siempre asoman las impresionantes canteras, con montones de tierra de colores. Al final de este bucle se pasa de nuevo por Higueruelas.
Llevábamos un ritmo bajo (seguro que nada que ver con los participantes de la carrera del día siguiente), pero estábamos disfrutando del recorrido. A estas alturas nos quedaría por recorrer el último bucle, con otros 20 km aprox. Sin embargo, Saba se derrumbó psicológicamente, y no pudo evitar buscar el bar… en este momento se acabó para nosotros la ruta… Una verdadera lástima, pero ya se sabe que estas carreras se corren tanto con las piernas como con la cabeza.
En fin, una vez asumido el fiasco, quedaba por disfrutar el bocata en el “Bar el Jubi”, con una agradable terraza desde la que pudimos saludar a algunos compañeros de pedal que andaban por el pueblo. Las patatas bravas y el morro nos ayudaron a sobrellevar el esfuerzo, por no hablar de las dos cervezas de litro.
Lupas, anímate que el septiembre volvemos y nos la hacemos completa. Veremos si mis Panaracer vuelven a superar a las Nobby Nic de Saba en el largo descenso de la “senda del cartero”. De momento nos conformaremos con ver las fotos, como siempre en nuestro álbum online.
Fernández.
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